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La carne de pollo contribuye con la salud cardiovascular

Fabrizio della Polla

Según un reciente estudio del Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo (Cincap) de Argentina, el bajo contenido de colesterol de esta ave contribuye a mantener la salud cardiovascular.

Como se sabe, el colesterol es un elemento esencial de las paredes de las células y de la bilis. Es la sustancia que contribuye a la absorción de las grasas y de las vitaminas A, D, E y K por parte del organismo.

Por otra parte, el colesterol permite la producción de vitamina D y de algunas hormonas.

De acuerdo al Cincap, la carne de pollo ofrece un valioso aporte para el bienestar físico porque “tiene muy bajo contenido de grasas saturadas. En promedio, una porción mediana sin piel cubre menos de la décima parte del total sugerido de este tipo de grasas para una alimentación de 2000 kcal. La pechuga de pollo aporta tan solo 45mg de colesterol cada 100 gramos de carne, mientras que la pata tiene un contenido apenas superior”.

La carne de pollo contribuye con la salud cardiovascular

También indica este informe que “el componente alimentario que mayor impacto tiene en los niveles de colesterol sanguíneo son las grasas saturadas, las cuales se recomiendan que no excedan el 10% de la energía diaria. Estas predominan en alimentos tales como carne vacuna, fiambres, snacks, leche, quesos y yogures enteros, la manteca y la crema”.

Destaca el Cincap que la carne de pollo proporciona colesterol HDL, llamado “colesterol bueno”, el cual transporta el colesterol desde otras partes del cuerpo de regreso al hígado, desde donde se elimina. Y esto ayuda a disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Explica de igual manera el Cincap que uno de los problemas de salud más comunes es el “colesterol alto” que afecta a millones de personas y el pollo tiene un muy bajo contenido de grasas saturadas, por cuya razón es favorable para una dieta saludable.

El Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo sostuvo que este alimento es magro por excelencia, pues 70% de su contenido total de grasas está en la piel y en un panículo adiposo abdominal que se pueden sacar previo a la cocción.

Precisa que una porción mediana, sin piel, cubre menos de la décima parte del total sugerido de estas grasas -si se emplea como base una alimentación de 2000 kilocalorías-.

Refiere el Cincap, además, que la pechuga de pollo aporta 45 mg de colesterol cada 100g, es decir, un contenido de grasas totales escaso y un predominio de grasas insaturadas, lo que resulta favorable para la salud del corazón.

Por tanto, esta institución recomienda la inclusión frecuente de la carne de pollo en nuestra dieta diaria.

La carne de pollo contribuye con la salud cardiovascular

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